BMW

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En nuestro equipo también nos ocupamos de los turbos para coches BMW. Esta marca igualmente presenta modelos de grandes prestaciones, en los que la tecnología está presente desde los neumáticos hasta el salpicadero... pasando por elementos tan relevantes como el turbo.

Sin embargo, hace décadas la tecnología se implementaba en otro sentido. BMW sacó a principios de los 70 su primer modelo turbo y, desde entonces, la firma alemana no ha dejado de avanzar para conseguir mejores prestaciones en este y otros componentes.

El BMW 2002 Turbo, del año 1973, supuso un antes y un después en la historia de la marca, resultando el primer automóvil con tecnología turbo plenamente europea.

Según algunos especialistas, este modelo representa la esencia de la marca y dio impulso a la fabricación de auténticas joyas de la ingeniería.

Como en otros coches de altas prestaciones y gran potencia, los sistemas de turbo han de estar preparados para soportar las condiciones más exigentes de fuerza, fricción, calor...

A partir de los trabajos de nuestros mecánicos especializados en turboalimentación, su BMW adquirirá mejores prestaciones cuando el sistema de turbocompresión no dé de sí lo que debe.

Uno de los elementos delicados en los dispositivos de sobrealimentación turbo, es el eje.

Es sometido a grandes presiones, y a pesar de la protección del baño de aceite que siempre lo acompaña, no es difícil que se degrade o que padezca desestabilizaciones.

Si el eje gira sin el equilibrio previsto, las turbinas pueden llegar a destrozarse en fragmentos más o menos pequeños que a su vez destrozarán los cilindros y otros componentes primordiales del motor. Este tipo de avería suele notarse por la presencia de un aullido notorio cuando se acelera el coche.

Las variaciones en la presión también juegan malas pasadas en los turbos de los BMW. Los manguitos y sistemas de sujeción se agrietarán y deteriorarán por los cambios en la presión.

En gran parte de los casos, estas fisuras no son visibles a no ser que el sistema esté bajo presión. Los señales que determinan esta avería, son falta de potencia, aspiraciones al pisar el acelerador y la activación del modo emergencia.

Confíe la reparación del turbo de su BMW a mecánicos que se ocuparán de todos los pasos. Actualmente, resulta fácil obtener una reparación de sistema de sobrealimentación o, bien, el montaje de un nuevo sistema, gracias a la coordinación de grupos especializados.

Nuestra política es que el cliente consiga una personalización absoluta, sin tener por ello que trasladarse. El conductor debe solicitar certificación a la empresa que le provea del sistema de sobrealimentación, garantías de que las acciones serán efectuadas bajo la más absoluta profesionalidad.

Los dueños de viejos BMW que desean seguir conservando en perfecto estado, pueden beneficiarse de los trabajos de mecánicos especializados en piezas de nueva generación y en turbos antiguos o desfasados. No importa qué componente estemos tratando; lo haremos estrictamente conforme a las normas que rigen la mecánica profesional aplicada a la automoción.

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