Compra de vehículos averiados · España

Compramos tu coche tal como está.

Motor roto. Caja de cambios. Electrónica. Un golpe. O simplemente no arranca. Cuéntanos qué pasa y valoramos el coche desde ahí.

Sin repararlo antesCon o sin ITVRecogida según caso

Cuando reparar ya no está tan claro

Hay averías que cambian la relación con el coche.

Un día va. Otro empieza a fallar. Entra al taller. Sale un presupuesto. Y ahí aparece la pregunta de verdad: ¿lo arreglo o lo vendo así?

No hace falta decidir a ciegas. Puedes pedir una valoración del coche averiado y compararla con lo que te costaría repararlo. Sin más.

La avería es solo una parte

La avería importa, pero no define por sí sola cuánto vale el coche.

Marca. Modelo. Año. Kilómetros. Estado interior. Carrocería. Y luego la avería. Un motor roto pesa, claro. Pero no hace desaparecer todo lo demás. Dos coches con el mismo problema pueden terminar en valoraciones muy distintas porque alrededor de la avería hay dos vehículos completamente diferentes.

También cambia mucho si arranca. Si puede moverse unos metros. Si está en un taller. Si lleva meses parado. Parece poca cosa. No lo es. Cuando un coche ya no circula con normalidad, la ubicación y el acceso dejan de ser un detalle para convertirse en parte práctica de la operación.

Por eso no queremos una web que prometa una cifra en diez segundos y luego la cambie al ver el coche. Preferimos pedir pocos datos, pero útiles. Y si falta algo, se pregunta después.

Cómo funciona

Poco dato.
Pero el dato correcto.

01

Nos cuentas qué coche es

Matrícula, modelo, año, kilómetros y ubicación.

02

Nos dices qué le pasa

Como te lo haya explicado el taller. O como lo notes tú.

03

Revisamos el conjunto

No solo la avería. También el coche y su estado general.

04

Si encaja, avanzamos

Documentación, recogida y compraventa según el caso.

También cuando el problema no es mecánico

ITV. Cargas. Financiación. Herencia.

Hay coches que funcionan y aun así son difíciles de vender. Una reserva de dominio. Un titular fallecido. Una baja temporal. No metemos todo en el mismo saco.

Se mira primero. Luego se dice si puede hacerse y qué falta.

Ver situaciones especiales

Qué nos ayuda a valorar

Fotos normales. Datos normales. Nada de preparar el coche para venderlo.

Una foto de cada lado. El interior. El cuadro. Y el daño si se ve. No hace falta lavarlo, pulirlo ni buscar el ángulo que esconde un golpe. Si está bien de chapa, se verá. Si no, también. Eso es lo que necesitamos.

Si el taller te ha dado un presupuesto, mándalo. Si solo te dijo de palabra que la caja está mal o que el motor tiene una avería seria, cuéntalo así. Y si nadie sabe todavía por qué no arranca, no pasa nada. “No arranca” es mejor que poner una pieza al azar.

Luego está la documentación. Puede ser un coche normal. O uno financiado. Puede existir una reserva de dominio, una baja temporal o una herencia. No mezclamos los papeles con la mecánica, pero tampoco los dejamos para el final.

Todo eso termina en una pregunta bastante sencilla: ¿quieres reparar, vender o comparar las dos opciones? La tasación sirve para eso. Para tener otra cifra encima de la mesa.

Sin compromiso

¿Qué le pasa al coche?

Con una frase basta para empezar. Si después hace falta más, ya lo pedimos.

Tasación

Cuéntanos qué coche tienes

No hace falta saber mecánica. Matrícula, kilómetros y qué le pasa. Con eso empezamos.

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