Cuando el problema está en los papeles
Situaciones especiales
Financiación, cargas, reservas, herencias. Antes de vender, hay que saber qué hay.
Cuando el problema no está debajo del capó
Financiación, reserva de dominio, cargas, herencias o una baja temporal pueden complicar una venta aunque el coche funcione. No es mecánica. Pero importa igual.
Estas páginas no sustituyen una revisión documental del caso. Sirven para ordenar la información y saber qué conviene aclarar antes de hablar de una transferencia.
Sin adornarlo. Sin marear.
Primero saber qué hay
No prometemos que cualquier situación se resuelva de la misma manera. Un documento cambia el caso. Una anotación también.
Si ya sabes qué problema existe, entra en su página. Si no, puedes empezar por una consulta y explicar lo que ves en la documentación.
Empieza por lo que mejor describa tu coche
Busca el problema que más se acerque a tu caso. No tiene que encajar al cien por cien. Si hay dos fallos a la vez, elige el que te resulte más claro y cuenta el resto en el formulario.
No necesitas clasificar la avería como un taller. Basta con explicar qué hace el coche, qué no hace y qué te han dicho si ya lo han revisado.
Qué necesitamos después de leer
Matrícula, kilómetros aproximados, código postal y una explicación sencilla. Si tienes fotos, mejor. Si existe un diagnóstico, también.
No hace falta arreglar, mover ni maquillar el coche antes de pedir valoración. Lo queremos entender como está ahora.
Y si no encuentras tu caso exacto
Puede pasar. Un coche puede juntar motor, electrónica, ITV y una situación administrativa al mismo tiempo.
Ve a la tasación y cuéntalo tal como está. Si hay varios problemas, ponlos todos. No hace falta escoger uno y ocultar el resto.
Si ya quieres vender, puedes ir directo a la tasación
No necesitas leer todos los apartados antes de pedir una valoración. Si ya tienes claro que quieres saber cuánto puede valer tu coche averiado, empieza por matrícula, kilómetros, ubicación y avería.
Y si primero quieres entender mejor el problema, puedes consultar la información relacionada con tu caso. Tú eliges el camino.
Lo que cuenta es tu coche concreto
Año, kilómetros, versión, estado y avería. Dos coches que parecen iguales pueden terminar teniendo valoraciones distintas cuando empiezas a mirar esos datos.
Por eso pedimos información concreta antes de hablar de cifras. Cuanto mejor entendamos el coche, más sentido tendrá la valoración.
Sin promesas que no podamos comprobar
No ponemos precios inventados, tiempos de recogida universales ni supuestos descuentos. Si una cifra o un plazo dependen del vehículo, se revisan cuando tenemos información.
Preferimos una respuesta un poco menos espectacular y bastante más útil.
Después, vuelve a los datos del coche
Entender la avería ayuda, pero la tasación siempre vuelve a los mismos datos: qué vehículo es, cuántos kilómetros tiene, qué falla y dónde está.
Con eso podemos pasar de una explicación general a tu caso concreto.
Si tu coche tiene varios problemas, cuéntalos juntos
Una avería mecánica puede coincidir con una ITV vencida, un golpe o una situación administrativa. No tienes que separar el coche en problemas distintos para pedir valoración.
Describe el conjunto. Motor, carrocería, papeles y cualquier otra cosa que creas relevante. Se revisa todo sobre el mismo vehículo.
Tu coche. Tal como está.
¿Lo vemos?
Manda los datos básicos. Si tienes diagnóstico o fotos, mejor. Si no, empezamos sin ellos.