Averías
Compramos coches que no arrancan
Giras la llave. O pulsas el botón. Nada. Puede ser batería. Puede ser motor de arranque. Puede ser electrónica. O algo más serio. No siempre se sabe al principio.

No como debería estar.
Parado no significa sin valor
Un coche que no arranca sigue teniendo modelo, año, piezas, estado, historial y un valor posible. Lo importante es saber por qué está parado, si se sabe, y dónde está.
Sin adornarlo. Sin marear.
No hace falta moverlo
Si no arranca, dilo. Así se plantea la recogida de otra manera. Parece básico. Lo es. Y evita problemas.
Cuéntanos la última vez
Qué ocurrió cuando dejó de arrancar. Si hizo ruido. Si se encendieron luces. Si llevaba días fallando. Poco a poco.
“No arranca” puede significar muchas cosas
Giras la llave y no pasa nada. O gira pero no enciende. O arranca y se apaga. Las tres frases parecen la misma avería desde lejos. No lo son. Por eso interesa describir exactamente qué hace.
También si llevaba días dando señales. Un arranque cada vez más lento. Un aviso. Un ruido. O nada. Se paró y punto.
No necesitas saber la pieza
Batería. Motor de arranque. Inyección. Electrónica. Motor. Puede haber muchas causas y no sirve adivinarlas para rellenar el formulario. Si nadie lo ha diagnosticado, escribimos “no arranca” y seguimos desde ahí.
Es mejor una descripción corta y cierta que una explicación técnica inventada.
Dónde está parado sí importa
En casa. En un taller. En un garaje subterráneo. En una plaza donde se puede acceder bien. O en un sitio más complicado. Ese detalle no cambia el coche, pero sí puede cambiar cómo se recoge si se llega a un acuerdo.
Por eso pedimos código postal desde el principio. No para marear. Para saber dónde está el problema, literalmente.
Qué necesitamos para empezar
Matrícula. Kilómetros aproximados. Código postal. Y una explicación normal de lo que ocurre con no arranca. Si tienes fotos, mejor. Si tienes un informe del taller, también. Pero no hace falta tener una carpeta perfecta para pedir una primera valoración.
Una cosa sí ayuda: decir lo malo desde el principio. Si hay otro golpe, otro aviso o el coche lleva tiempo parado, cuéntalo. Luego no hay sorpresas y la valoración parte de un coche real, no de una ficha ideal.
Reparar o vender no tiene una respuesta fija
A veces reparar es lo lógico. Otras veces no. Puede depender de cuánto quieres conservar el coche, de lo que cuesta dejarlo bien y de qué valor tendría después. No decidimos esa parte por ti.
Lo que hacemos es añadir una opción más: saber cuánto interés puede tener el vehículo tal como está. Con esa información puedes comparar. Y decidir.
Lo que ya has gastado no cambia la avería de hoy
Hace un año cambiaste neumáticos. Hace seis meses hiciste mantenimiento. Quizá pusiste una batería nueva. Todo eso forma parte del coche, pero no obliga a seguir gastando solo porque ya hayas gastado antes.
Mira el punto actual. Qué falla. Qué costaría dejarlo bien. Y qué salida tiene sin reparar. Ahí está la decisión de hoy.
Si hay más de un problema, dilo
Puede haber motor y además un golpe. Caja de cambios y una ITV caducada. Una avería eléctrica y una reserva de dominio. Pasa. No intentes escoger solo una cosa para que el coche parezca más sencillo.
Cuanto más claro sea el estado real, menos vueltas después. Una frase más en el formulario puede ahorrar bastante.
Lo que cambia cuando la reparación ya es seria
Una avería como no arranca no se mira sola. Si el coche además tiene la ITV pendiente, lleva meses parado o acumula otra reparación, la decisión puede cambiar bastante.
También puede ocurrir lo contrario: que todo lo demás esté bien y el problema sea muy concreto. Por eso no usamos la avería como una sentencia automática sobre el valor del vehículo.
Antes de cerrar nada, vuelve a mirar el coche completo
Exterior. Interior. Kilómetros. Documentación. Lo que se ha hecho recientemente. Y no arranca. Esa foto completa es la que tiene sentido valorar.
Puede parecer que repetimos una idea. Sí. Porque es fácil quedarse atrapado en la avería grande y olvidar que alrededor sigue habiendo un coche entero.
Valorar antes de reparar
Cuéntanos el estado real.
Tal cual. Eso es lo útil.
Si el coche tiene más de un problema, ponlos todos. No hace falta elegir una sola avería para que el formulario encaje.
Tu coche. Tal como está.
Puedes pedir la valoración ahora.
Manda los datos básicos. Si tienes diagnóstico o fotos, mejor. Si no, empezamos sin ellos.