Averías
Compramos coches con el embrague roto
Suben las revoluciones. El coche no tira igual. Huele. Cuesta meter marcha. El embrague puede avisar durante semanas y luego dejar de hacerlo.

No como debería estar.
A veces todavía se mueve
Sí. Pero que se mueva no significa que convenga seguir usándolo. Si patina mucho o no entra bien la marcha, puede terminar parado. Si ya está parado, también lo valoramos.
Sin adornarlo. Sin marear.
Embrague y volante motor
En algunos coches la reparación no se queda solo en el disco. Puede entrar el volante motor y el presupuesto cambia. Si te han dado precio, puedes adjuntarlo.
Un dato sencillo
Dinos si el coche anda. Eso cambia la recogida y también ayuda a entender el estado.
Patina. Huele. Ya no empuja
El embrague puede avisar durante bastante tiempo o puede dejar de transmitir de forma clara en poco margen. Si el motor sube de vueltas y el coche no gana velocidad, si cuesta meter marchas o si ya no sale del sitio, descríbelo así. No hace falta más literatura.
También conviene decir si el fallo apareció poco a poco o de golpe. A veces ese detalle orienta mejor que intentar adivinar qué pieza concreta está mal.
Puede haber más piezas en el presupuesto
A veces el presupuesto de un embrague incluye más trabajo o más componentes que el propio embrague. Si el taller te ha dado una cifra y un desglose, envíalo. Se mira. Y ya está.
No usamos una tarifa genérica porque no sería seria. Cada versión y cada avería pueden plantear un trabajo distinto.
Si todavía se mueve
Puede que el coche aún haga trayectos cortos. O puede que solo maniobre. Dilo. No hace falta llevarlo más lejos para demostrar nada.
En una posible compra interesa saber el estado real y la ubicación. Eso permite plantear la recogida de forma coherente si finalmente se llega a un acuerdo.
Qué necesitamos para empezar
Matrícula. Kilómetros aproximados. Código postal. Y una explicación normal de lo que ocurre con embrague roto. Si tienes fotos, mejor. Si tienes un informe del taller, también. Pero no hace falta tener una carpeta perfecta para pedir una primera valoración.
Una cosa sí ayuda: decir lo malo desde el principio. Si hay otro golpe, otro aviso o el coche lleva tiempo parado, cuéntalo. Luego no hay sorpresas y la valoración parte de un coche real, no de una ficha ideal.
Reparar o vender no tiene una respuesta fija
A veces reparar es lo lógico. Otras veces no. Puede depender de cuánto quieres conservar el coche, de lo que cuesta dejarlo bien y de qué valor tendría después. No decidimos esa parte por ti.
Lo que hacemos es añadir una opción más: saber cuánto interés puede tener el vehículo tal como está. Con esa información puedes comparar. Y decidir.
Lo que ya has gastado no cambia la avería de hoy
Hace un año cambiaste neumáticos. Hace seis meses hiciste mantenimiento. Quizá pusiste una batería nueva. Todo eso forma parte del coche, pero no obliga a seguir gastando solo porque ya hayas gastado antes.
Mira el punto actual. Qué falla. Qué costaría dejarlo bien. Y qué salida tiene sin reparar. Ahí está la decisión de hoy.
Si hay más de un problema, dilo
Puede haber motor y además un golpe. Caja de cambios y una ITV caducada. Una avería eléctrica y una reserva de dominio. Pasa. No intentes escoger solo una cosa para que el coche parezca más sencillo.
Cuanto más claro sea el estado real, menos vueltas después. Una frase más en el formulario puede ahorrar bastante.
Lo que cambia cuando la reparación ya es seria
Una avería como embrague roto no se mira sola. Si el coche además tiene la ITV pendiente, lleva meses parado o acumula otra reparación, la decisión puede cambiar bastante.
También puede ocurrir lo contrario: que todo lo demás esté bien y el problema sea muy concreto. Por eso no usamos la avería como una sentencia automática sobre el valor del vehículo.
Antes de cerrar nada, vuelve a mirar el coche completo
Exterior. Interior. Kilómetros. Documentación. Lo que se ha hecho recientemente. Y embrague roto. Esa foto completa es la que tiene sentido valorar.
Puede parecer que repetimos una idea. Sí. Porque es fácil quedarse atrapado en la avería grande y olvidar que alrededor sigue habiendo un coche entero.
Valorar antes de reparar
Cuéntanos el estado real.
Tal cual. Eso es lo útil.
Si el coche tiene más de un problema, ponlos todos. No hace falta elegir una sola avería para que el formulario encaje.
Tu coche. Tal como está.
Puedes pedir la valoración ahora.
Manda los datos básicos. Si tienes diagnóstico o fotos, mejor. Si no, empezamos sin ellos.