El coche no siempre está listo para circular
Estado del coche
Sin ITV, siniestrado, parado o con muchos kilómetros. El estado también cuenta.
El estado puede pesar tanto como la avería
Sin ITV. Siniestrado. Inundado. Parado durante meses. Con muchos kilómetros. Son situaciones que cambian la forma de valorar y, a veces, la manera de mover el vehículo.
No metemos todos esos coches en una misma bolsa. Entra en la situación que corresponda y verás qué datos conviene preparar.
Sin adornarlo. Sin marear.
Puede haber dos problemas a la vez
Un coche puede estar sin ITV y además no arrancar. Puede estar accidentado y financiado. O llevar mucho tiempo parado después de una avería de motor. Normal.
En el formulario puedes contarlo todo. No necesitas escoger una sola etiqueta si el coche tiene más de una historia.
Empieza por lo que mejor describa tu coche
Busca el problema que más se acerque a tu caso. No tiene que encajar al cien por cien. Si hay dos fallos a la vez, elige el que te resulte más claro y cuenta el resto en el formulario.
No necesitas clasificar la avería como un taller. Basta con explicar qué hace el coche, qué no hace y qué te han dicho si ya lo han revisado.
Qué necesitamos después de leer
Matrícula, kilómetros aproximados, código postal y una explicación sencilla. Si tienes fotos, mejor. Si existe un diagnóstico, también.
No hace falta arreglar, mover ni maquillar el coche antes de pedir valoración. Lo queremos entender como está ahora.
Y si no encuentras tu caso exacto
Puede pasar. Un coche puede juntar motor, electrónica, ITV y una situación administrativa al mismo tiempo.
Ve a la tasación y cuéntalo tal como está. Si hay varios problemas, ponlos todos. No hace falta escoger uno y ocultar el resto.
Si ya quieres vender, puedes ir directo a la tasación
No necesitas leer todos los apartados antes de pedir una valoración. Si ya tienes claro que quieres saber cuánto puede valer tu coche averiado, empieza por matrícula, kilómetros, ubicación y avería.
Y si primero quieres entender mejor el problema, puedes consultar la información relacionada con tu caso. Tú eliges el camino.
Lo que cuenta es tu coche concreto
Año, kilómetros, versión, estado y avería. Dos coches que parecen iguales pueden terminar teniendo valoraciones distintas cuando empiezas a mirar esos datos.
Por eso pedimos información concreta antes de hablar de cifras. Cuanto mejor entendamos el coche, más sentido tendrá la valoración.
Sin promesas que no podamos comprobar
No ponemos precios inventados, tiempos de recogida universales ni supuestos descuentos. Si una cifra o un plazo dependen del vehículo, se revisan cuando tenemos información.
Preferimos una respuesta un poco menos espectacular y bastante más útil.
Después, vuelve a los datos del coche
Entender la avería ayuda, pero la tasación siempre vuelve a los mismos datos: qué vehículo es, cuántos kilómetros tiene, qué falla y dónde está.
Con eso podemos pasar de una explicación general a tu caso concreto.
Si tu coche tiene varios problemas, cuéntalos juntos
Una avería mecánica puede coincidir con una ITV vencida, un golpe o una situación administrativa. No tienes que separar el coche en problemas distintos para pedir valoración.
Describe el conjunto. Motor, carrocería, papeles y cualquier otra cosa que creas relevante. Se revisa todo sobre el mismo vehículo.
Tu coche. Tal como está.
¿Lo vemos?
Manda los datos básicos. Si tienes diagnóstico o fotos, mejor. Si no, empezamos sin ellos.